Robo de marcas comerciales en Rusia: cómo protegerse

La inscripción de las marcas comerciales está llamada a asegurar los intereses de los titulares y protegerlos contra la competencia desleal.

Sin embargo, en la práctica hay espacio para el abuso de los derechos exclusivos a las marcas y la inscripción de mala fé, lo que resulta en que en vez del titular original y verdadero las marcas se inscriben al nombre de una tercera persona.

En la práctica de nuestro despacho nos encontramos con los casos del robo de las marcas comerciales en las grandes ferias comerciales como, por ejemplo, Prodexpo y World Food Moscow. El mecanismo de este lamentable proceso en muy sencillo: un productor extranjero de mercancías de cualquier naturaleza que se propone a empezar la venta de su producto en Rusia, expone sus marcas nuevas en la feria, mostrando el nombre comercial de sus productos y sus imagenes, distribuyendo folletos entre los interesados durante las negociaciones con los socios o clientes potenciales en el mercado de Rusia y los países vecinos como Bielorusia, Ukrania, Kazajstan y los demás.  

Las personas que actúan de mala fe, esperando el potencial de ventas buenas de la mercancía en Rusia, presentan la solicitud de la marca en cuestión a la Agencia de patentes y marcas de Rusia (Rospatent). A menudo lo hace el distribudor que está interesado en vender este producto en el mercado ruso, pero también puede ser una tercera persona que se ocupa de la inscripción de las marcas de mala fé para su venta posterior al titular procedente.

Hay que notar que no son los mismos distribudores o piratas los que solicitan las marcas sino las sociedades instrumentales a que acuden solamente para este fin y no tienen relaciones formales con la persona interesada en la inscripción de la marca. La empresa que se usa para la inscripción de la marca, puede ser rusa o extranjera y en algunos casos hasta puede tener el nombre social parecido al nombre del titular original y procedente. De esta manera los piratas tratan de inducir al error a la Agencia de patentes y marcas inscribiendo en su nombre hasta las marcas notorias. Este esquema les permite a los distribudores que actuan de mala fé a evadir la prohibición de la inscripción y uso de la una marca comercial por el agente o representante sin la autorización del titular establecido por el artículo 6 septies del Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial.

Lamentablemente, si el titular ya se enfrente contra tal situación, no hay muchos mecanismos jurídicos eficaces para luchar contra tales acciones improcedentes. Sin embargo las empresas que inscriben las marcas a su nombre, no suelen usarlas en sus actividades, ni otorgar licencia a su uso a terceros por no ser productores ni importadores de la mercancía original en cuestión. En este caso al pasar tres años después de la fecha del registro de la macra, el titular puede entablar una acción de nulidad de la marca por falta de uso al tribunal comercial y presentar la solicitud de registro de dicha marca a su nombre. La desventaja de esta opción es la necesidad de esperar tres años sin usar la marca en el mercado ruso. Por supuesto, hay otras opciones de la contestación del registro de la marca inscrita de mala fé pero tales procesos son sofisticados y bastante lentos por lo tanto hay que acudir a tales medios de protección de los derechos del titular en los casos graves cuando el titular no tiene la posibilidad de esperar y tiene que proteger los derechos a la marca con urgencia.

La vía más eficaz y económica para la protección de los derechos de titulares y prevención de tales robos es la presentación oportuna de las solicitudes de las marcas nuevas en Rusia con anticipación a su exposición en las ferias. Si por alguna razón el titular decide que no quiere usar esta marca ya solicitada en Rusia puede abandonar la solicitud y no incurrir en los gastos adicionales. O sea el titular dispondrá de un período de varios meses para tomar la decisión sobre el uso de la marca en Rusia, durante el cual sus derechos a la marca estén asegurados por la solicitud presentada.

 

Alexander Rodin

Socio gerente de la firma jurídica rusa

“Rodin, Vadiyan y Shurygin” LLC